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| El ultimo ROMANtico... |
Voy a hacer lo posible por escribir esta nota sacándome la camiseta, aunque no sé si será posible. Trataré de dejar la azul y oro de lado para poder opinar lo más “objetivamente” posible. Sin embargo hay una camiseta que no me puedo sacar porque la tengo tatuada en la piel: La camiseta del futbol.
Hace
más de 12 años, más exactamente el 24 de Mayo del 2000, quien escribe
estaba en una de las tribunas de la bombonera. Ese día jugaban por
cuartos de
final de la Copa Libertadores, el clásico más importante del mundo (y no
lo digo yo, sino pregúntenle a los Europeos), Boca vs. River. El primer
partido había sido victoria para River por 2 a 1. Boca debía ganar en
la bombonera por más de 1 gol de diferencia.
El primer tiempo 0 a 0. Parecía que River se quedaba con el pase a las
semis. Sin embargo, a los 10 minutos del segundo tiempo gol del Chelo
Delgado. Luego el 10 marcó de penal, y faltando 5 minutos para el final,
luego de entrar a una cancha tras 6 meses de
una severa lesión, el loco Palermo marcó el tercero (fue la semana del
famoso exabrupto del Tolo Gallego: “Si lo ponen a Palermo, yo lo pongo al Enzo”).
Para
ese momento, presencié una de las cosas más locas de mi vida. Vi llorar
a miles de personas, en plena tribuna “Nº 12” . Sisi, muchachos como el
“negro manguera”, famoso por hacerle el amor a una mesa de villar,
llorando como un pequeñuelo. Yo no estuve
al margen del lagrimón. Sin embargo, terminé de “quebrar” cuando vi el
mejor caño de la historia. No podía creer lo que ese muchacho (el 10) le
había hecho al pobre de Yepes (en semejante patido, con semejante
“presión”). Se me cayó una lágrima de emoción…
Hoy, 12 años después, tampoco puedo creer lo que ven mis ojos. Y voy a
tomar textual lo que dijo hace unos días Ángel Capa: “El futbol abandonó hace mucho a Riquelme,
y no al revés”.
Antes de seguir, un par de aclaraciones:
_ La primera: Es difícil hacer abstracción del deporte, como si estuviera encerrado en un termo. Que quiero decir? Que esta “defensa” de Riquelme se entienda en los ámbitos del futbol, nada más. Ya sé que es difícil abstraer al artista de su “vida concreta”. Ya sé que Riquelme gana la guita que gana un empresario y no un docente; ya se todo eso, pero aun así me permito defender al artista en este caso.
_
La Segunda: Repito, intentaré sacarme la camiseta. Por eso les comento
otra anécdota (no bostera). Una de las veces que más me emocione en mi
vida futbolera
fue con la despedida de otro mago, el Enzo.
_
La tercera: Al escribir estas líneas me veo tentado constantemente a
agarrar las múltiples aristas que hacen al mundo futbol: La económica
(el negocio
que significa, el mercado, etc. Hace poco salió una nota en Le Mond
Diplomatique al respecto); la política (barras bravas, poder,
dirigencia, etc.), la social (el “sentimiento” popular, los orígenes “de
clase” del futbol); etc. Sin embargo esto puede ser para
un libro pero no para una nota, así que hoy, dentro del “mundo futbol”,
hablaremos de futbol.
Sigamos.
La “renuncia” de Román, es un grito de impotencia, un alarido de protesta, de “rebeldía” contra el futbol que nos toca ver. El 10 siempre fue un distinto, lamentablemente un distinto. Cuando el mundo futbolero le dice a Riquelme que es “diferente”, se lo dice como “algo bueno”; sin embargo ese adjetivo expresa la bancarrota de nuestro futbol actual. Uno es “distinto” del “resto” cuando asume que el “resto” es lo convencional, y lo convencional es un futbol mediocre. Cuantos Riquelmes hay hoy en el mundo? me atrevería decir que los contamos con los dedos de la mano, incluso en los marcos del fútbol mundial (Según la FIFA , juegan al futbol en el mundo 265 millones de personas).
Hace poco me hice una pregunta: Como se encuentra el fútbol desde los últimos 30 años a esta parte? Creo que si hacemos una encuesta, ganamos por mayoría quienes pensamos que el futbol está en franca decadencia, futbolísticamente hablando. En la actualidad, jugadores ya “veteranos”, muy lejos de la potencialidad y la gimnasia de los jóvenes que debutan, son estrellas. Riquelme, aun jugando “vacío”, es el mejor jugador del futbol argentino. Almeyda, aun ya retirado, era figura en River. Y podemos seguir: Verón, Palermo, El Bichi fuertes, Del Piero. Y varios etcéteras.
Por otro lado, desde los ochenta, el futbol pega un salto zarpado en su mercantilización. Un salto enorme, donde cada vez más, cada jugador es una pequeña empresa, un pequeño mercado. ¿Por que los jugadores “buenos” (a priori) vuelan a Europa ni bien tienen una buena temporada? Porque ahora el costo/beneficio de quedarme (“amor a la camiseta”) vs. irme (“billetera mata jugadores”) se fue al carajo. En las últimas décadas, cada vez más, los jugadores “exitosos” que deciden quedarse a “triunfar” en el ambiente local, son cada vez menos. A veces ni siquiera llegan a jugar en el país (Messi), y eso que acá les pagan lindo también… Hasta hay casos que los compran a los 3 o 4 añitos de vida. Un caso mas donde a la derecha le gusta bajar la edad de imputabilidad, si de lucrar se trata… Para la gran mayoría de los jugadores (sacando el puñado que triunfaba en Europa) en los años 50 o 60 (años dorados del deporte en el recuerdo, según Molfino y Vidaña) la “media” salarial de un futbolista de Primera (mucho peor en el ascenso), no variaba mucho del valor de un trabajador bien pago en el país. Hoy evidentemente no. La media se fue al carajo. Vale decir que si cada jugador es en sí mismo una “empresa rentable”, atada a ella su respectiva oferta y demanda, sus lobbys, sus accionistas, etc., como hace el jugador para separar el arte que practica, de la finalidad lucrativa del mismo.
La pregunta que surge entonces, es la siguiente: ¿Como puede ser que desde los últimos 30 años hasta la fecha la tijera se agranda cada vez mas? A mayor mercantilización del futbol, peor espectáculo artístico. A mayor inversión dineraria, peor futbol. Parece ridículo, invertir millonadas de dinero, y eso en lo que invertís es cada vez más feo…
Una hipótesis para resolver el enigma:
Basta
comparar diferentes aspectos del futbol de hace un par de décadas, con
el futbol actual para darnos una idea de algunos cambios. Cuando uno ve
al
Betito Alonso o al loco Houseman, no se lo imagina jugando hoy. “No
darían 2 pesos por esos flacuchos”. El futbol actual trata a cada
jugador como lo que es, una pequeña empresa a la que hay que invertirle,
siempre y cuando esto sea redituable. Si es rentable,
le invertimos. Hoy cada jugador tiene su traumatólogo, su nutricionista,
su kinesiólogo, su psicólogo, su maquillador, su bróker, etc. En virtud
de pretender hacer del futbol una ciencia exacta, atlética, cada
jugador tiene consigo millones de horas de gimnasio,
y eso se expresa hasta en la transformación de sus cuerpos. Las cosas
cambiaron: En vez de pisada, potencia; en vez de habilidad, agilidad; en
vez de velocidad mental, velocidad física; en vez de enganches,
carrileros; en vez de wines abiertos, jugadores rústicos;
en vez perspicacia, destreza; en vez de potrero y gambeta, anabólicos y
fierros; en vez de barriletes cósmicos y toreros, Pedros picapiedras; en
vez de enganches, dobles cinco... No queremos negar la importancia de
la ciencia y la tecnología volcadas al perfeccionamiento
del fútbol, pero al igual que en el punto anterior nos preguntamos: ¿El
salto en calidad en la mercantilización del futbol en las últimas
décadas redundó en un mejor espectáculo? Absolutamente NO. El salto en
la robocopizacion de los jugadores ha redundado
en mejor técnica individual? NO. La llamada época “Neoliberal” también
fue nefasta para el fuchibol… Por todo eso, Riquelme no está feliz, y
nosotros, los amantes del futbol, tampoco…
La
seguimos la próxima. Sabemos que hay mucha tela por cortar, o mejor
dicho mucho campo por correr (con la pelota al pie, eso sí).
Saludos.
El Trinche Carlovich
Pd:
les dejamos algunas opiniones sobre este “pecho frío, lento, amargo,
etc.” de Riquelme, escrita por tipos que no saben nada de futbol:
_ "Si yo fuera entrenador o pudiera hacer un equipo, Juan Román Riquelme jugaría siempre" (Zinedine
Zidane, marzo de 2003).
_
"Le vi hacer cosas increíbles con el balón. Tiene talento y es un
líder. Todo Brasil se quedó alucinado cuando enfrentó a Palmeiras por la
Libertadores
(semifinales 2001). Sólo un fenómeno hace lo que él hizo esa noche" (Ronaldo,
julio de 2001).
_
"Tuve la suerte de coincidir... con él y compartir vestuario. Es un
fuera de serie, sólo puedo decir eso. Como media punta es un número 1" (Andrés
Iniesta, 2011).
_ "A veces parece fácil jugar al fútbol cuando está Riquelme" (Thierry
Henry, 2008).
_ "Argentina tiene grandes jugadores, pero Román es diferente" (Lionel
Messi, 2007).
_ "Antes de que me retire del fútbol, quiero jugar en Boca con Riquelme, Es el jugador del fútbol argentino que más me gusta" (Robert
Pires, 2009).
_ "Riquelme ve jugadas tres tiempos antes que otro jugador" (Carlos
Bianchi, 2003)
_ El loco Houseman (Entrevista):
-¿Y a quiénes disfrutás ver? Al
“diez”, del Barsa (…) Y al
de Boca, Riquelme. Los únicos que me divierten. Una lástima lo de
Riquelme. Ojalá que revea su postura, y vuelva a deleitarnos a todos.
Aparte como jugador y como persona, un monstruo.
_ Ángel Cappa:
“El futbol argentino abandonó hace mucho tiempo a Riquelme y no al
revés. Es lógico que Riquelme se aburra y se canse de pelear por todo.
Esta harto, tiene 34 años y no quiere pelear más solo contra todo el
mundo. Que un jugador de los mejores del mundo este
vacío, quiere decir que no está conforme con lo que hace. Lucha contra
compañeros, contra el concepto del futbol… Pero llega un momento en el
que él también quiere ser feliz”.


