28 oct 2011

Unas palabras hermanos


" Emocionado, respondo a tantas voces juntas que me han convocado. Pues lo que hoy en día está pasando, amerita predicadores, peregrinos y magos a la altura de las circunstancias. Soy un pastor mas, que se suma ante tanto triunfo y consumo, a la verdad, a la posta y sobre todo a lo que va mas o menos bien, a lo que zafa. Quizás, esta sea la principal enseñanza de vida de nuestro maestro, estar con el que está con la batuta.

Y aunque argumentos y hechos falten para sustentar el discurso progresista, no preocupéis. Puesto que tenemos famosos que dirán lo que les pedimos, películas de próceres, globos, banderiles y fanfarrias. Podemos revivir, levantar y conmover hasta una estatua; ponerla a corear un cántico de la Cámpora y hacerla bailar una coreo de los Wachiturros, que según me informan ahora dejarían al Alberto para pasarse a las huestes oficiales (seguramente, será la estocada final a esos inútiles de la opo). Todo es necesario, para desviar la atención de los que no quieren ver a los cacos, malandrines y matarifes que se suman día a día a este nuevo gobierno. Bienvenidos todos

Pero debo decirles, que de lo que se trata es de conformarse; ahí esta la cuestión. Y sí, el costo es la enajenación de la mente de una nueva generación que legítimamente quiere cambios de fondo, que juega con los primeros colores de la política mientras nosotros nos encargamos de profundizar la argentina que tiene como dueño a unos pocos. Ahora cuando por fin se neutralizaron las fuerzas oscuras del duhaldismo, que Carrio murió en vida, que Clarin nos tira flores ,que la mesa de enlace brinda con champagñe junto a nosotros. ¡Hemos llegado cofrades!.

¿Hacer mas, piensa usted jóven? Repartir las ganancias sería ridículo, trastocar la propiedad sagrada un delirio, desobedecer a tan ilustre imperio hoy con nueva cara un desfalco. Hay que conformarse con poco; nunca menos, es la enseñanza que nos legaron, debemos seguir. Es lo que hay, le responderemos si insiste.

Sí, se que las medidas de izquierda conmueven a la Argentina pos 2001 y sacuden un poco, quién no goza con cada milico preso; pero debo advertirles que no se ceben, ya que son pocos y los últimos, solo los necesarios para terminar con esto y poder seguir poniendo mas y mas gendarmes en las calles. La crisis nos obligará a apretarnos los cinturones a la altura del ombligo, por lo que las migajas de mañana quizás sean un poquitín mas pequeñas que las de ayer. Así que ya saben, hablen mucho sí, tomen energizantes y hablen y escriban en su facebuc; pero no se metan en luchas reivindicativas. ¡Cuidado! Ya que ahí está el peligro al delicado equilibrio sobre el que reposa nuestra patria. Miren al cielo, recuerden, blasfemen y viajen al mausoleo; pero solo eso. No se la vayan a creer."

Pastor Billiken

21 oct 2011

"La humanidad es infinita"

“Siempre he creído que el político debe saber retirarse a su debido tiempo…Hace más de treinta años, me adherí a la teoría filosófica de que la vida humana solamente tiene sentido en la medida en que se vive y en tanto se viva al servicio de algo infinito. Para nosotros, la humanidad es infinita. Lo demás es finito, y trabajar por ello carece, por lo tanto, de sentido. Aun en el caso de que la humanidad tuviera también una finalidad externa, esta finalidad correspondería a un futuro tan remoto que podemos considerar la humanidad como un infinito absoluto. En esto y sólo en esto he visto siempre el sentido de la vida. Y ahora, al arrojar una mirada retrospectiva a todo mi pasado, del que pasé veintisiete años en las filas de nuestro partido, me creo con derecho a decir que durante toda mi vida consciente he permanecido fiel a esta filosofía. He vivido conforme a esta interpretación de la vida: trabajar y luchar por el bien de la humanidad. Creo poder afirmar que ni un solo día de mi existencia ha carecido de sentido.

Pero ahora parece ser que llega el momento en que mi vida pierde todo su valor y, por consiguiente, me considero obligado a abandonarla, a ponerle fin”

Así empieza la carta que anunciaría el suicidio de Adolf Joffe. Días después de ser escritas estas palabras, este viejo partidario de Trotsky de una larga tradición revolucionaria, tomaría la decisión de quitarse la vida. Un hecho que nos golpea hoy a través de las palabras, y que en aquel momento sería una demostración de combate ante los ataques del stalinismo, que en el caso de Joffe, se aprovechaba de las enfermedades que recorrían su cuerpo. Estaba terminando el año 27, signado ya por la creciente persecución a los trotskistas.

Una larga tradición nos precede a los que hemos decidido dedicarnos a la lucha revolucionaria. Tradición de grandes gestas y grandes ideas, que se levanta orgullosa sobre los hombros y la cabeza de diferentes y particulares hombres y mujeres. Nuestra tradición, como nuestra causa, es algo plenamente vital. Una lucha de vidas conjugadas, hermanadas por un destino común: la humanidad, el bien de esta, en palabras de Joffe.

Por eso es que nos choca tanto la muerte, como si siempre fuese una derrota a nuestra causa. Inevitablemente, ante la vida que se va, se nos impone repensar la nuestra, la de nuestra comunidad revolucionaria, y la de la humanidad finalmente.

Ante esto, uno puede volver sobre los pasos, encerrarse y negar lo que pasa allá afuera, y vivir tranquilo en un termo. Puede también aceptar alguna de las tantas religiones o creencias que pueblan el globo; atrofiar el cerebro con ídolos inmortales y gozar con las habladurías del paraíso en todas sus formas. O puede sino sacarle el velo a la muerte, ver detrás de ella a los asesinos que la materializan y las causas materiales que le dan sentido. Identificarla, explicarla y dar paso a una lucha sin cuartel contra esta.

La patota de Pedraza ya era conocida. Convive cotidianamente con ferroviarios, y deja ver su voluntad de lucha para defender los privilegios de sus empleadores. El primer gran corte de vías, contó en su organización previa una maniobra destinada a evitar a los muchachos de la verde. Fue anunciada luego de una asamblea la medida de lucha públicamente, con fecha del 22 de Julio. El 21 bien temprano, representantes de todas las líneas adelantaron la realización del corte para ese día a las once de la mañana. No tuvo tiempo la patota para organizarse y llegar a tiempo. Las vías estaban cortadas. La lucha contra la tercerización salía a la luz con enorme fuerza. Ni siquiera los incidentes de Plaza Constitución, lograron ensuciar la protesta.

Se abría otra etapa. Peligraba el enorme negociado del gobierno, la burocracia y la UGOFE. Enemigos del reclamo de los trabajadores, dispuestos a ir hasta el final, empezaban a endurecerse. Un acto en Constitución semanas después nos avisaba la que se venía. Éramos menos de 40 los que íbamos a protestar frente a las boleterías, cuando rápidamente fuimos rodeados por más de 100 de la patota. En menos de 20 minutos, huimos del lugar por supuesto.

Mariano Ferreyra, va a ser asesinado semanas después. El 20 de Octubre de 2010 se inicia con un intento de corte fallido en muchos sentido, que se las tiene que ver con cientos de la patota que estaban sobre las vías por un lado y la cana que nos tiraba por detrás luego de cruzar el puente Bosch. Sobre el costado oeste de las vías, entre la estación Avellaneda e Irigoyen, la situación no podía ser más desfavorable. Luego de terminada la acción, la patota emboscaría a un grupo de compañeros que andaba aún por el lugar. Un intento verde de aleccionar y atemorizar definitivamente al proceso, que le terminaría quitando la vida a Mariano.

Una parte de la historia del año desde aquel día a hoy ya es conocida, aunque aún no hay aún culpables condenados, pese a las prisiones preventivas. Los responsables de la UGOFE y el gobierno, impunes por supuesto.

La muerte y la vida de Mariano, hoy es un símbolo mas que expresa y condensa una parte de toda esa tradición revolucionaria a la que pertenecemos. De esa pelea por el bien de la humanidad, que toma valores concretos en nuestra época y nuestro lugar en el mundo, y que debe lidiar con peligros, enemigos y asesinos de toda clase.

La conciencia de esa realidad nos hace libres. Asumir esos riesgos y combatir día a día por la humanidad nos hace felices. Incorporar la tradición revolucionaria y prepararnos en todos los terrenos para el combate, nos hace revolucionarios.

F.N.

16 oct 2011

El bombín

Hace mucho mucho tiempo el legendario Charles Chaplin participó de un concurso para imitadores de sí mismo (es decir, para ver quien emulaba mejor al maestro). Para la sorpresa de la posteridad, el premio lo obtuvo un desconocido, del cual solo se conserva su nombre debido a esta anecdotilla, y Chaplin (el original) termino perdiendo.

Existe una controversia furibunda sobre qué lugar ocupó en el palco, si llego a segundo o quedo por ahí en la tabla de perdedores. Pero esto es algo secundario, el verdadero problema es ¿cómo Chaplin pudo perder cuando el concurso se trataba de imitarse a sí mismo? Una primera explicación podría sugerir que el jurado no entendía nada del asunto y tenía medallas y honores (y por ahi hasta un apellido resonante) que los ponían como autoridades competentes, título que también los habilitaba para juzgar en alguna que otra disciplina. También podría pensarse que el ganador los podría haber amenazado o simplemente sobornado, vaya uno a saber con qué en ambos casos.

Pero eso sería una explicación muy aburrida, asi que mejor, dejemosla de lado.

Otro explicación podría sugerir que Chaplin tuvo un mal día, y que ser su personaje le resultaba trabajoso; y lógicamente a veces no llegaba. Básicamente que el propio éxito de sus películas, donde se concentraba lo mejor de su obra, eran los retratos de grandes momentos, de grandes esfuerzos, y también el resultado de haber filtrado lo que no servía. A veces el éxito resulta confuso: por lo general no imaginamos a Julio Cortázar tachando algo que escribió y le resultó horrible al instante, no imaginamos a Monzón temblando de miedo en la silla del dentista, ni tampoco un remate de Maradona que se eleva muy muy lejos, como si le hubiese pegado el Piojo Lopez.
No, uno está un poco embarrado por el pensamiento mesiánico, personalista, embuído en la infalibilidad y el facilismo: el talento innato supera al metódico, supera la experiencia y la formación, los valientes no sienten miedo y la perfección nos ampara contra ese asqueroso humanismo de confundirse, errarle al clavo o meter la pata.
Mientras tanto, los héroes del presente re-escriben sus biografías y la de los héroes del pasado: a ellos, que no pueden defenderse, los posers actuales van y profanan sus tumbas, grabando el epitafio que mas les conviene; siendo abanderados de la obra adulterada que cumplirá el sueño de tantos mártires.
Mas aún, son tan buenos los buenos que obligaron a los malos a retirarse de la contienda, algún pataleo mediante seguro; pero siendo tan fácil la victoria, que esta se caía de madura, a la gravedad no hay con que darle. Por eso cuando a un personaje se le estiran los laureles (o se los estiran como a Tupac Amaru y su anatomía) Charles Chaplin no puede ser Chaplin y el fallo de un jurado (quizás corrupto o coersionado, o quizás simplemente giles) lo premia a un imitador y pone al certamen en el ridículo eterno (eso si que es chaplinesco!). Para consuelo de Carlitos, solo la canción de La Hija Del Fletero, “siempre fui menos que mi reputación”.

Clochard

4 oct 2011

Marche Preso

La cárcel tiene muchísimas funciones: Universidad de criminales para la selección de la policía, call center de secuestros virtuales organizados por la policía, depósito de pobres y ladrones de gallinas, tumba de algunos de esos pobres y ladrones de gallinas, disciplinador social general, y por supuesto y quizás lo mas importante, un hogar transitorio para torturar, amedrentar e intentar quebrar a todo elemento subversivo. Sea legal o ilegal, la cárcel desempeña enormes funciones, y todo buen gobernante debe saberlo.

Por eso, el gobierno no perdió oportunidad e intentó sacarle provecho al asunto. Los votos sacados, y los que vendrán, hay que usarlos rápido. Hay una notoria tensión por intentar disciplinar castigando a los sectores combativos del movimiento obrero que mañana serán un problema. De paso cañazo, el gobierno tienta a ese sector de clase media y alta que quiere órden; lo embriaga sus votos votos conservadores.

Hace unas semanas fueron las bromillas de la presidenta a los laburantes del subte por cadena nacional (o casualidad, uno de los referentes mas claros del sindicalismo independiente al gobierno y a la burocracia cegetista). Nada muy grave, comparado con que el viernes a la mañana, lo sacan esposado al Pollo Sobrero, sin mediar nada mas que una orden de captura. En medio del supuesto secreto de sumario, el buen jefe de gabinete Aníbal "el honesto" Fernandez, ya salía a aclarar que si lo detuvieron es porque hay pruebas contra él. El juez, antes de escucharlo siquiera al acusado, adelanta que si lo detuvo es porque va a quedar preso. Ni siquiera un mínimo disimulo, ya estaba todo organizado. Se es culpable antes incluso de declarar por primera vez. (serán las nuevas influencioas del viejo Soria ahora devenido parte del gobierno? ¿por qué no asesoró mejor Tomada, como asesoraba a Pedraza en la lucha contra los tercerizados y la izquierda, que era bastante disimulado hasta que saltaron las escuchas?).

Las torpezas del caso, están haciendo de este incipiente montaje una payasada solo explicada por los nervios del gobierno de intentar preparar el terreno para los ataques venideros. Ayer ya varios sectores K se arrancaban los pelos. La órden de Telám de no trasmitir la marcha, exasperó a muchos periodistas K que por twiter empezaron a putear (canal 26 a esa hora pasaba una jornada intensa de la presidenta donando unas ambulancias). Miles de personas, encabezadas por centenares de ferroviarios marchaban ante la injusticia. Hay disposición de combate, creciente. De querer seguir el gobierno adelante, encontrará resistencia. De irse al mazo como parece hoy, fortalecerá a la vanguardia y abrirá los ojos a nuevos sectores de los trabajadores y estudiantes. Hasta los K mas forros, se empiezan a sentir incómodos con su propia ceguera.

Hay una larga tradición de lucha del movimiento obrero contra estos ataques. ¡Oh, compañeros míos, continuad vuestra gran batalla! ¡Luchad por la gran causa de la libertad y de la justicia para todos! ¡Este horror debe terminar! . Sentenciaba Nicola Sacco, antes de ser asesinado por una causa tan fraudulenta como la que estamos presenciando. El final será distinto con el Pollo, pero el problema es el mismo.

Bartolomeo V.


23 sept 2011

De loquitos, torpes y zarpados


Ya se que estoy piantao, piantao, piantao

El otro día pateando por Parque Patricios me lo crucé al Tito Dominguez, el portero de un edificio del barrio (perdón, “encargado – me dijo enojado – porteros son los aparatos estos con los botoncitos”) que estaba con su mentón apoyado sobre sus manos, y estas apoyadas sobre el palo de la escoba, mientras comentaba con Juan Carlos – el tachero del 4º C – sobre los amoríos cruzados entre los vecinos de los departamentos. Cuando me vio pasar me pegó un grito:
- Así que vos sos el zurdito que escribe en ese blog para dejar de fumar!
- El mismo – contesté amablemente –
- Yo acá te tengo algo que te va romper la lógica, y vas a ver lo que es la posta posta!
Metió la mano atrás de su espalda.
Yo retrocedí un paso mirando para donde rajar, pensando en el balazo que se me venía. Para mi felicidad, sacó un papel medio abollado del bolsillo trasero de su pantalón de grafa, me lo dio y me dijo “ustedes que hablan de la crisis, la economía y todas esas payasadas la están pifiando… y acá te vas a dar cuenta cual es el verdadero problema: la posta es que el mundo está loco”. “A ver si te animás a publicarlo” – sentenció –
Agarré el papel y le dije que lo íbamos a debatir. Lo llevé a esa cueva llena de humedad que llamamos redacción, rebozante de alegría ante mi hallazgo literario. Cuando les empecé a comentar a mis compañeros, su respuesta fue “me alcanzas la última fresca que queda en el congelador” mientras seguían jugando al Super Mario. Asi que ya fue… con ustedes, el análisis de Tito:

"Estaba degustando unos mates una soleada tarde de domingo en casa, cuando un grito desesperado interrumpe la tranquilidad. Sólo pude distinguir un “ya van a ver todos que tengo razón” entre un griterío que mezclaba milonga de arrabal y enojo. Me asomé a la ventana y vi a un tipo que lucía una cabellera que recordaba el peinado del checho batista – pero sólo que en vez de engominarse había usado grasa de litio Bardahl – un saco de gabardina y calzoncillos a rayas. Estiré un poco mas el cuello para ver quién era su interlocutor, y comprobé al horizonte mismo. También había dos perros, pero no creo que le hayan entendido algo…
“¡Qué pedazo de colifa!” fue lo primero que pensé, socarronamente, y seguí con el mate. Pero luego se me planteó un interrogante: estos personajes que se nos aparecen como simpáticos y pintorescos han jugado en la historia de la humanidad un papel tristemente célebre, casi determinante… o al menos en la forma en que la historia llega a nuestros oídos.
Y empezé a hacer memoria… Primero me acordé de Gavrilo Princip, aquel loquito serbio que asesinó a balazos al archiduque Francisco Fernando de Austria-Hungría y a su esposa. Este acto de demencia dio origen a la primera guerra mundial. En su juicio, Gavrilo sugirió “que me claven en una cruz y me quemen vivo. Mi cuerpo en llamas será una antorcha que guíe a mi pueblo por el camino de la libertad”. Estaba completamente chapa… Claro que también en ese momento había varias potencias imperialistas que, disconformes con el reparto del mundo que les tocaba, tenían la necesidad de enfrentarse en guerra para ampliar su reservorio de ganancias y eliminar la competencia. Pero por culpa de este piantao murieron más de 10 millones de personas y se arrasaron regiones enteras…
Después pensé en Lee Harvey Oswald, aquel que durante su infancia fuera diagnosticado como “personalidad esquizoide y tendencias agresivas” y que a las 12:30 del 22 de noviembre de 1963 convirtiera el líquido encefálorraquideo del presidente Kennedy en limpiavidrios para Cabriolets. Pero Lee no pudo declarar demasiado porque, dos días después de su minuto de fama y durante un torpísimo operativo de traslado, otro loquito llamado Jack Ruby (hijo de un carpintero violento y una neurótica depresiva) le pegó un corchazo en la panza y lo mató. Claro que los halcones norteamericanos de la CIA consideraban que Kennedy era un maricón blando que dificultaba que avancen aún más los planes de la gusanería contra la revolución cubana y las relaciones carnales de EEUU con la burguesía de Indochina para controlar la región y necesitaban justificar y desarrollar aún más su aparato guerrerista. Pero por culpa de este loquito fue posible la invasión norteamericana a Vietnam. Robert, el hermano de JFK también fue asesinado por otro loquito. Hay quienes dicen que esta inefable costumbre de atraer dementes asesinos generó a partir de ese momento la célebre frase “menos culo que los Kennedy”.
Otro loquito que se vino a mi memoria fue Mark David Chapman, un tipo tan patógenamente fanático de los Beatles que asesinó a John Lennon por haber separado a los escarabajos de Liverpool. Claro que en los últimos tiempos Lennon había abandonado su perfil de estrellita de rock para poner su popularidad al servicio de las manifestaciones contra la guerra en Vietnam, había entrelazado vínculos con los Chicago Seven, los Panteras Negras, el IRA y hasta con algún que otro trosko, la CIA y el FBI contaban con detalladísimos informes de miles de páginas sobre todo lo que hacía o dejaba de hacer el ex beattle, y había sufrido varios intentos de deportación por parte del gobierno norteamericano. Pero todo este monstruoso aparato no lo había podido detener. Un loquito sí pudo.
Ya hojeando el diario me encontré con un loquito más actual. Anders Behring Breivik, un noruego que sólo, solito y sólo puso una bomba en Oslo matando a 8 personas y luego se fue a la isla de Utoya para masacrar a tiros a 69 personas más. Antes de que la pulcra policía noruega le pusiera los ganchos a este demente, toda la prensa burguesa acusó primero al islamismo de los atentados. Pero estos turcos no son locos… son gente mala, malísima, que disfruta haciendo atentados y poniendo bombas. Nada tiene que ver la participación noruega junto a la OTAN en la ocupación de – por ejemplo – Afganistán con la cola de paja acusatoria de los medios contra los musulmanes. Pero el asesino era Noruego. Y como este nórdico país y todos sus habitantes son un ejemplo de socialdemocracia y correctitud – características morales que explican su Estado de Bienestar, contrarias a las de los argentinos que por ejemplo, tiramos los puchos al piso – el homicida no podía ser otra cosa que un sociópata resentido ¿O acaso tiene algo que ver el declarado anti-islamismo, anti-marxismo y xenofobia de Breivik con el crecimiento de grupos de derecha anti-islamistas, anti-marxistas y xenófobos en Europa y los Estados Unidos? El reforzamiento de las fronteras, los discursos xenófobos, el “eje del mal” islamita, los campos de detención de inmigrantes, las deportaciones, echarle la culpa de la desocupación nativa a los trabajadores extranjeros, todas acciones que quitan el centro de atencion de los grandes bancos y multinacionales que generaron la crisis que hasta ahora están pagando los laburantes, nada tienen que ver con que a este nórdico piantado se la haya corrido el cuagulo y haya decidido masacrar gente.
Seguí pensando, y cai en la cuenta de que no sólo los locos son el motor de la historia, también hay torpes, zarpados y borrachos. Y de esto me esclarecí cuando leí la editorial de Mario Wainfeld del viernes después de los asesinatos en Ledesma. En esa nota dijo “Lo que está en cuestión, preocupa y hasta aterra es la enorme torpeza de las fuerzas de seguridad (nacionales y provinciales) para hacer un uso ponderado del monopolio de la violencia legal”. Está clarísimo, no es que la policía cuenta con la impunidad necesaria como para que exista el perro guardian, no es que son mercenarios alimentados a sangre, el problema es que son torpes!
Algo parecido escribía JP Feinnman cuando acusó a Altamira del asesinato de Mariano Ferreyra. Según él, Altamira no dice mas que dislates, y Mariano, no se sabe si por pibe inexperto (no como Feinnman) o por nabo decidió seguirlo… y así le fue. Pero no se quedó ahí, también este sabio vernáculo analizó los 70 con una sapiencia absoluta: la culpa de lo que pasó la tuvo el Roby Santucho que “no tenía idea de nada” y con su accionar violento le tendió la alfombra roja al golpe de los militares. Y claro… ¿Qué otra cosa que lo que hicieron podían hacer en el poder un loquito como Videla y un borracho como Galtieri? Nada tuvo que ver la necesidad de los empresarios locales y extranjeros de reafirmar su poder y restablecer nuevamente reglas claras para las inversiones frente a la creciente insurgencia obrera… lo que pasó es que hubo loquitos, torpes y zarpados de ambos bandos.
En fin… ¿hacen falta más ejemplos para demostrar lo peligroso que son los colifas estos? Después algunos me vienen a decir que hay que tomar el poder y derrocar a la burguesía (encima con términos que no se usan desde la revolución francesa), otros que hay que generar empleo y asegurar la salud, la educación y la vivienda para todos… Manga de necios! es mucho dinero y esfuerzo! La solución pasa claramente por poner un psicológo o psiquiatra cada 100 habitantes, construir unos cuantos manicomios y así el mundo va a andar derechito, derechito ¿o me van a decir que estoy loco?"

Muralla